
De esta manera llaman, siempre desde el respeto y el cariño, al
Santísimo Cristo de las Tres Caídas de la trianera cofradía de la calle
Pureza, la cual en los últimos tiempos se está viendo sumergida en un
mar de novedades en cuanto al enriquecimiento de la hermandad se
refiere. En este caso nos referimos al portentoso y austero retablo,
obra del taller de hijos de Don Manuel Guzmán Bejarano, que en esto días
ya ultiman la primera fase de montaje, para que en breve sea ocupado
por el Santísimo Cristo para veneración de los fieles.
Articulo y Fotografias: Manolo Cuaresma